Mérida es una de las ciudades más bonitas de Extremadura. Es donde yo nací. Tiene unas ruinas romanas que merece la pena ir a verlas pues no tiene nada que envidiar a Roma.
Tiene un museo precioso que puedes estar una semana viéndolo y no lo terminas de ver.
Este pueblecito se caracteriza por tener las fachadas de las casas pintadas. Son del siglo XVI y los motivos de las pinturas reflejan sus nombres como la casa del sol o la casa del buey rojo. La foto en la que está la guirnalda verde es la ayuntamiento, también del siglo XVI.